
Una herramienta de gestión de incidencias o de ticketing te permitirá abordar temas como la gestión del conocimiento, comunicación, definición de proyectos, de colas de entrada de incidencias, flujos de trabajo, planificación, informes de dedicación, control de la efectividad, atención al cliente.
Jira, OTRS, Bugzilla, Mantis, etc. En definitiva: muchas opciones.
¿Parece que esto básicamente es elegir e instalar la herramienta, no?
Bueno, pues ve preparándote para tomar decisiones acerca de los grupos y los roles de tu organización. Aprovecha porque es el momento de intentar reducir cuellos de botella en tus procesos.
Ve preparándote para encontrar resistencia. Tendrás que juzgar cuándo las quejas sean fundadas y toque rectificar o cuándo estas oculten temor a que se haga un seguimiento del trabajo y del tiempo. Tendrás que ver cómo algunos te hacen la zancadilla, pero ahora o nunca... es el momento en el que puedes decidir tomar las riendas y empezar a recuperar la transparencia en tu organización.
Si has de migrar de un sistema anterior esto incluso puede llegar a ser más complicado. La mayor dificultad será no seguir la inercia y arrastrar errores tanto de configuración como de organización en el sistema nuevo, los hábitos son difíciles de cambiar. Si lo que vas a hacer es lo mismo, para eso mejor no migrar.
¡Ojo! porque aquello que resuelve un gestor de incidencias puede solapar con un CRM o un ERP. Tus usuarios tienen que tener claro dónde y cómo registrar la información.
Cuando empieces con la implantación...
Los analistas y jefes de proyecto querrán asuntos de larga duración que recojan todas las metástasis de sus tareas y los técnicos de sistemas querrán tickets de corta duración "aquí-te-pillo-aquí-te-mato
¿Sirve la misma herramienta? Muchas veces sí.
Los p
Intenta
En cualquier caso ten siempre en mente tu objetivo: quieres que la herramienta se use y que se use bien.
Así que sólo te queda una: Consigue aliados ofreciendo facilidades, no reglas.
Como implantador, ten por seguro que desde el sistema más abierto al más caro y completo ninguno va a hacer todo lo que quieras. Configurar no suele ser suficiente así que, a
Ajusta y monitoriza bien los servidores porque si bien el sistema de gestión de incidencias no es el objetivo final de tu organización, una vez lo tengas la organización (los informes, la dedicación, la coordinación, etc.) dependerá de él.

Parece obvio pero ten en cuenta los tiempos de puesta en marcha. Más vale empezar a usar el sistema aunque no esté completamente listo que pasarte dos años preparándolo y llegar tarde o que luego no sirva. Ten en cuenta que todas estas implicaciones afectan al corazón propio de la organización así que algunos problemas aparentemente sencillos se van a eternizar. Tu éxito depende del plan de implantación más que de la herramienta o herramientas que elijas.
Y por último y antes de que asome cualquier atisbo de duda: ¡vale la pena!